La Educación de la No violencia

1222752887R9k6H9¿Será que una buena bofetada o un grito bien dado son acciones educativas? Pero, ¿cómo un acto de violencia puede ser bueno? Una bofetada es violencia física, no importa si es leve o fuerte, así como un grito agrede, no sólo los oídos, sino también el alma. Padres y profesores confunden reglas y disciplinas, o limites, con imposición, coacción, olvidando que la mejor disciplina, el mayor respeto no es aquel que es impuesto, sino el que es comprendido.

Gandhi, el apóstol de la no-violencia, trabajaba la formación de la consciencia a través de la enseñanza paciente, de la auto-disciplina y del ejemplo propio, pues en su entendimiento – y en el nuestro también – no es posible implantar la paz en los individuos y en el mundo a través de leyes, decretos y órdenes de arriba para abajo, del más fuerte para el más débil, sino solamente a través de los actos, palabras y pensamientos de paz de quien promueve la propia paz, de ahí la campaña de la no-violencia.

¿Y quiénes son los más débiles, sino los hijos y los alumnos? ¿Y quiénes son los más fuertes, sino los padres y los profesores? El diálogo abierto y constructivo, explicando los porqués de la vida, inclusive de la vida de relación humana, colocando en primer plano la formación del carácter; las demostraciones de afectividad para el desarrollo de la empatía, de las emociones, direccionando el uso de la inteligencia; el establecimiento de reglas de convivencia de común acuerdo; son los caminos para la paz y la no violencia, el respeto y la convivencia sana.

¿Y qué hacer, preguntarán, con aquellos niños rebeldes, que no respetan nada? Acogerlos en nuestro corazón, demostrarles paciencia, hacer que participen de los procesos de trabajo y toma de decisiones, darles responsabilidades delante de la colectividad, son otros caminos que, con el tiempo, alcanzarán resultado. Pues consciencia alguna es formada a través de golpes, gritos y otras actitudes de ese mismo nivel. Hagamos en el hogar y en la escuela amplia campaña por la no-violencia, por el establecimiento de la paz y, comenzando por nosotros mismos: ¡Eduquémonos!

Marcus De Mario

Texto seleccionado por el IBEM – Instituto Brasileño de Educación Moral.

Site http://www.dij.ceeak.ch

Traducción y revisión: Valle García

Diferenciación en la Enseñanza Espírita para niños

34Para alcanzar su objetivo de transformación de las almas, la Educación Espírita carece de metodología apropiada.

Uno de los grandes errores, comunes en las actividades de Evangelización y Educación Espírita promovidas por los centros, es no observar la metodología espírita al abordarse contenidos espíritas.

El Espiritismo es una doctrina de llamada a la razón, una visión de mundo y de vida basada en una filosofía racional, cuyas consecuencias pueden ser experimentadas y comprobadas. Esta experimentación incluye observaciones que pueden ser hechas en eventos externos, pero también sentidas y rememoradas íntimamente, cuando lo que la Doctrina enseña confirma aquello que ya vimos o vivimos.

La enseñanza y aprendizaje del Espiritismo para niños es diferente de la enseñanza y aprendizaje religioso. No se trata de aprender normas, preceptos e interpretaciones de textos, sino de incorporar una visión de uno mismo y del significado de la vida, que les permita el discernimiento necesario a las diversas situaciones con que se deparan.

La enseñanza religiosa acostumbra a ser impositiva, es decir, pide aceptación de verdades compartidas por el grupo, sin posibilidad de reflexión o contestación. Se aprende, por ejemplo, que es necesario cumplir determinado rito para pertenecer al rol de los hijos de Dios, y tal hecho no ofrece opción a no ser de concordancia si se pretende pertenecer a los cuadros de sus adeptos.

Al contrario, no se espera que el niño espírita aprenda a creer en Dios o en la inmortalidad porque el Espiritismo lo enseña así, sino porque reflexionó, confrontó con la lógica y los hechos, sintió en su corazón y reconoció en su propia experiencia la imposibilidad de que no sea así, asimilando este concepto a su visión de la vida.

Por ello, la enseñanza espírita va mucho más lejos de aquello que el educador pueda compartir verbalmente con su conocimiento, sino que pide creación de estrategias y oportunidades donde cada educado levante sus propias hipótesis, cuestione y saque sus propias conclusiones.

Por eso, la enseñanza espírita pide hechos del mundo, de la ciencia y de la sociedad que demuestren la universalidad de las leyes que la Doctrina Espírita va revelando. No se puede proporcionar de hecho la comprensión y la posibilidad de vivencia del Espiritismo, cuando él aparece distante o separado de la realidad que él mismo llega a comprender, y con la cual también ayuda a lidiar.

La enseñanza espírita busca el esclarecimiento espiritual, y no la diseminación de esta o aquella visión religiosa o práctica de devoción. Este esclarecimiento se da a partir de la observación y experimentación individual y colectiva, de la reflexión e interiorización de principios cuya veracidad si es capaz de comprender por si mismo, siempre en la medida del desarrollo intelectual y moral.

                                               Rita Foelker

Cuentos para disfrutar y aprender valores

Dedicar un tiempo a leer con nuestros hijos es uno de los momentos más especiales del día. Ahora, en vacaciones, además de practicar más deporte, salir a pasear, etc., podemos emplear unos minutos para sentarnos con ellos y leer juntos. Además de ser un hábito muy saludable, con esta selección de cuentos pueden aprender valores fundamentales para su crecimiento personal.

Esperamos que os gusten!!

Nuevas conferencias

atrilHemos añadido nuevas conferencias en la sección correspondiente de este blog para que podáis leerlas y descargarlas

En este caso, las de nuestras compañeras, y miembros de esta Comisión: Claudia Werdine y Valle García. La primera de ella “EDUCANDO LOS SENTIMIENTOS”, nos propone de manera amable y a la luz de la Doctrina Espírita un camino necesario para la auto-educación:conocer, escuchar, comprender los sentimientos y, para ello, nos muestra el único camino que es el del AMOR.

“Escuchar los sentimientos y cuidar de si, amarse a si mismo. Es un cambio de actitud consigo mismo. El ejercicio del auto-amor está en aprender a escuchar la “voz del corazón”, pues en él residen los dictámenes para nuestra paz y armonía. Los sentimientos son guías infalibles del alma en su búsqueda de ascensión y libertad. El auto- amor consiste en el arte de aprender a escucharlos, estudiar el lenguaje del corazón, radiografiar nuestro corazón. “

La segunda trata de un tema preocupante por su magnitud y el gran desconocimiento que existe, pues permanece invisible, en la mayoría de los casos: LA AUTOLESIÓN: CAUSA, CONSECUENCIAS Y TRATAMIENTO”. Un problema que afecta a millares de jóvenes en todo el mundo y que según los expertos se está convirtiendo en un grave problema de salud en la mayoría de los países.

Esperamos que ambas conferencias así como todas las demás os puedan ser útiles abriendo caminos para el debate y la investigación.

 

Mi hijo y las mañanas

Beso padres e hijo(2)Esta mañana como de costumbre, antes de salir a trabajar, visité el dormitorio de mi hijo.Considero una especie de ritual sagrado de todas las mañanas: llegar muy cerca de su cuna, arreglar su manta con cuidado, acomodarlo con cariño para que no se destape.
Luego, paso mis manos algunas veces, por su pelo suave y digo en pensamiento: “¡Como te quiero!”
Él normalmente se mueve con suavidad, como si reaccionara de alguna forma al estímulo externo durante el sueño.
Sigue allí en silencio, en paz, preparando su pequeño cuerpo y su alma para más un día de descubrimientos felices.
Diciendo hasta luego, me aparto buscando no hacer ruido y salgo puerta afuera con el alma liviana, listo para enfrentar el mundo más un día.
Más tarde, cuando lo vea otra vez él ya estará despierto, correteando por la casa, jugando con sus cochecitos, me concederá una alegría más: de recibirme con su sonrisa, que sin nada decir, lo dice todo.
Por más que sean difíciles algunos días, aunque las batallas sean arduas y desgastantes, todo se calma, todo se conforta con aquella sonrisa.
Las sonrisas de los niños tienen un poder casi mágico y más aún las de nuestros hijos.
Ellos parecen querer hacernos percibir que, aunque la vida sea tormentosa, llena de pequeñas y grandes espinas que producen dolor, aún existe mucha alegría.
Aunque en este exacto instante existan innúmeras personas deseando no seguir viviendo, debilitándose en las luchas, queriendo desistir, existen otras tantas almas dando gracias por la vida, en júbilo contagioso.
Estoy seguro de que “ser padre” es un motivo a más de alegría plena, de gratitud a Dios y una de las muchas razones por las cuales debemos continuar siempre, sin desistir.
Mi hijo y las mañanas me enseñan siempre esta lección preciosa, la de renovación, de renacimiento del agua y del Espíritu.

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Muchos padres se quejan de no haber visto crecer a sus hijos.
¡Pasa tan rápido! ¡No lo recuerdo más! – son frases que oímos con frecuencia.
¿Estamos pendientes de nuestros hijos como deberíamos? ¿De verdad, pasa así tan rápido como para guardar tan pocos recuerdos?
O algo está mal con el tiempo, o existe algo equivocado en nosotros.
Sería muy bueno oír de un padre, de una madre: Recuerdo cada nueva conquista, cada día de la infancia, cada nueva palabra…
Sería agradable poder oír: Disfruté cada día a tu lado, hijo mío, cuando eras pequeño, como si fuese el último. No perdí ninguna oportunidad junto a ti.
Aprovechemos el tiempo junto a ellos, a cualquier edad, en cualquier condición de la vida.
Disfrutemos la existencia a su lado, escribiendo en el corazón cada belleza, cada nueva descubierta, sacando fotos con el alma – registrando en la intimidad del ser cada sonrisa de su rostro.

Redacción del Momento Espírita.