Presentación de la Campaña 2015- Año de la Infancia, Juventud y Familia

Cartel_2015_420x297_ES-PTEstimados amigos,

En la última Reunión Ordinaria del Consejo Espírita Internacional, ocurrida en Lisboa en octubre de 2014, fue aprobado por unanimidad que el 2015 sería el Año de la Infancia, Juventud y Familia.

En base a esta decisión, la Comisión Europea de Educación – CEE/CEI inició una Campaña de Sensibilización, que tiene como objetivo principal convidar a todos los Espiritistas para que se unan a nosotros, a fin de hacer frente a tan grande responsabilidad.

Bien sabemos que es a través de la Educación que el Espiritismo busca alcanzar su objetivo esencial que es mejorar a los hombres, en lo que concierne a su progreso moral e intelectual.

Todos nosotros debemos colaborar, al lado los unos de los otros, viabilizando esfuerzos a favor de los niños y jóvenes, pues el tiempo más favorable a la absorción de nuevas ideas, que más facilita la tarea de educación del hombre, es su periodo de infancia y juventud.

Nos informa Joanna de Ângelis que, en la condición de padres y orientadores, tenemos la preocupación de ofrecer la mejor alimentación a los hijos ; favorecerlos con el mejor círculo de amigos; vestirlos de forma decente y agradable; encaminarlos a los mejores profesores, dentro de nuestra renta; proporcionarles el médico más eficiente y los más eficaces medicamentos cuando están enfermos; concederles medios para la manutención de la vida; encaminarlos en la profesión que escojan… Es natural que, también, tengamos la preocupación mayor de atenderlos con la mejor directriz para una vida digna y un porvenir espiritual seguro, y esta ruta es la Doctrina Espírita.

La Educación Espirita es de máxima relevancia, por ser la infancia de hoy el elemento social del futuro que constituirá la nueva Humanidad. Los niños y los jóvenes de la actualidad serán llamados a ejercer tareas y atender a compromisos cuyos resultados dependerán de la formación que les sea dada, desde ahora. Siendo la Doctrina Espírita el más excelente Mensaje de todos los tiempos — porque restaura el pensamiento de Jesús Cristo en forma compatible con las conquistas del conocimiento moderno – es obvio que la preparación de las mentes infanto-juveniles a la luz de la Educación Espírita es la mejor programación para una sociedad feliz y más cristiana.

Aliando instrucción y educación alcanzaremos equilibrio y tendremos una Sociedad verdaderamente transformada y feliz.

Para finalizar, nos gustaría compartir con todos ustedes la pregunta que fue elaborada a Joanna de Ângelis sobre la importancia de la Educación Espirita Infanto-juvenil en los Centros Espiritas:

“ Cómo los Espíritus ven, en el conjunto de las actividades de la Institución Espírita, la tarea de Educación Espírita Infanto-Juvenil?

Nos vienen informando los Benefactores Espirituales, entre ellos el Dr. Bezerra de Menezes, Joanna de Ângelis y Amélia Rodrigues, que esta labor necesaria es la “simiente” fecundante del Bien en el organismo de la criatura humana, produciendo “frutos” de sabiduría y de paz. La Casa Espírita, a través de sus diversas actividades doctrinarias, mediúmnicas, educacionales y asistenciales, se compromete a enseñar y a vivir la Doctrina codificada por Allan Kardec . Tareas esas todas grandiosas y de valor incontestable.

En el sector doctrinario-educacional la obra se agiganta cuando es dirigida a las generaciones nuevas, aún no comprometidas emocionalmente con los problemas de la actualidad y receptivas a las orientaciones que les llegan. La divulgación del Espiritismo bajo todas las formas es el gran desafío para los espíritas y sus Instituciones en este momento grave de la Humanidad pero la Educación Espírita Infanto-Juvenil es una de las más importantes por ser de las primeras actividades a ser estrenadas como base para la construcción moral del Mundo Nuevo.”

¡¡Haga su contribución para que el 2015 sea realmente el Año de la Infancia, juventud y Familia!!

¡¡Colabore!! ¡¡Participe!!

 Mayores informaciones sobre como participar podrán ser obtenidas a través del e-mail: educação.europa.cei@gmail.com

Claudia Werdine e Milena Alborghetti

Comisión Europa de Educación Espirita Infantojuvenil y Familia – CEE/CEI

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Mejorar la comunicación con nuestros hijo es posible. 3 Consejos para mejorar nuestra comunicación

ID-10053471-1Escuchar y hablar con nuestros hijos a veces no es fácil, sobretodo con los adolescentes, pero no solo con ellos. También con los más pequeños de la casa a veces tenemos dificultades comunicativas: no nos escuchan, no les escuchamos, parece que ya no tenemos tiempo ni para hablar, ponemos la tele y nos olvidamos de lo verdaderamente importante: el diálogo y la comunicación con nuestros hijos. Y no cabe duda que la mejor forma de conocerles es escuchándoles.

Ser padre no es un trabajo fácil, es un trabajo constante y mantener una buena comunicación con nuestros hijos puede ser todo un reto, sobretodo con adolescentes. Pero podemos aprender cómo hablarles y escucharles para mantener una comunicación fluida y saludable y con ello mejorar el clima familiar.

Estos consejos, enfocados a padres de niños pre-adolescentes y adolescentes son útiles también para papás y mamás de niños pequeños. Cuanto antes aprendamos a hablar y a escuchar a nuestros hijos mejor porqué a comunicarse también se aprende. Mantener una comunicación fluida desde que son pequeños nos ayudará a no perderla cuando se hagan mayores.

No perdamos la oportunidad de escuchar y hablar con nuestros hijos. Escucharles es el primer paso para entenderles

3 Consejos para mejorar la comunicación con nuestros hijos.

Estar disponibles.

  • Observemos y estemos atentos sobre el momento en el cual nuestros hijos tienen más ganas de hablar, por ejemplo: a la hora de dormir, antes de la cena, en el coche. Y sea el momento que sea el que tengan más ganas de hablar …debemos estar  disponibles.
  • Iniciemos nosotros la conversación, no tengamos miedo. Preguntémosles cosas sobre su vida cotidiana, hagámosles saber que nos importa lo que les ocurre en sus vidas, lo que piensan, lo que sienten.
  • Busquemos un momento a la semana para hacer una actividad de uno-a-uno con cada uno de nuestros hijos, y evitemos que cualquier otra actividad no la interrumpa. Ese es su momento, no lo estropeemos.
  • Aprendamos acerca de los intereses de nuestros hijos, por ejemplo; su música favorita y actividades, … y mostremos interés en ellas.
  • Inicie conversaciones compartiendo alguna cosa sobre lo que hemos estado pensando, esto favorece el diálogo más que una sencilla pregunta que puede responderse con un sí o con un no.

Transmitirles a nuestros hijos que les estamos escuchando.

  • Cuando iniciemos una conversación con nuestros hijos, y ellos nos estén   hablando de sus cosas, intereses, preocupaciones, … procuremos dejar lo que estemos haciendo (nada de tele, móviles, tablets o cualquier otro elemento o actividad que debilite la comunicación). Lo único que debemos hacer es escuchar.
  • Si estamos hablando con un adolescente, intentemos estar en esa delgada línea en la que mostramos interés en lo que están diciendo sin ser entrometido.
  • Escuchemos sus puntos de vista, aunque sea difícil de escuchar.
  • Dejemos que acabe de hablar antes de responder.
  • Un buen modo de transmitir que estamos prestando atención y que escuchamos lo que nos dicen es repetir aquello que nos acaba de decir, para asegurarnos también que hemos entendido correctamente sus palabras.

Responder de manera que nuestros hijos nos oigan

  • Paciencia. Intentemos evitar reacciones fuertes como los gritos o regañinas. Los niños parece que se desconectan cuando nos en enfadados y no nos escuchan. Solo nos ven enfadados.
  • Expresemos nuestras opiniones sin menospreciar las suyas; es importante reconocer que está bien estar en desacuerdo.
  • No tiene sentido discutir sobre quién tiene la razón, así que intentemos evitarlo. Es mejor un mensaje del tipo “Sé que no estás de acuerdo conmigo, pero esto es lo que pienso.”
  • Centrarnos en los sentimientos de nuestro hijo en lugar del nuestro durante su conversación facilita el entendimiento y hace más fácil la comunicación.

Recuerdemos:

  • Preguntar a nuestros hijos lo que pueden querer o necesitar de nosotros, puede que solo necesiten hablar o quizás buscan consejos o  simplemente que les escuchemos mientras descargan el estrés de su día a día, …
  • Los niños aprenden por imitación. Muy a menudo, van a seguir nuestro ejemplo en la forma de manejar la frustración  el enfado, cómo resolver problemas y cómo enfrentarse a situaciones difíciles.
  • Hablemos con nuestros hijos. Evitemos sermonear, criticar, amenazar, o decir cosas hirientes.
  • Los niños aprenden de sus propias decisiones. Siempre y cuando las consecuencias no sean peligrosas, dejemos que se equivoquen.
  • Escuchemos atentamente lo que dicen, animémosles a hablar,…

La educación y la crianza de los hijos es un trabajo duro, pero escuchar y hablar es la clave para una relación saludable entre nosotros y nuestros  hijos. 

  • Si hace tiempo que estamos teniendo problemas con nuestros hijos adolescentes, quizás deberíamos considerar la posibilidad de consultar con un psicólogo para saber cómo resolver la situación.

Adaptado de los Textos de ayuda de la APA (American Psychological Association)
Foto:http://www.freedigitalphotos.net/